6 may. 2019

RESEÑA | REINOS DE ARENA, MARÍA MARTÍNEZ FRANCO



KIWI EDITORIAL · 2018 · HISTÓRICO · AUTOCONCLUSIVO
Corre el año 1010 a.C. Aquis de Gat, rey de Filistea, vence al poderoso enemigo Saúl, rey de Israel, en la batalla de Gilboa, pero no es el único que ansía el trono de Israel. David de Isaí, rey de Judá, intenta reunir a las dispersas tribus del norte y unificarlas para alzarse con el trono, cuenta para ello con la lealtad de sus hombres, aquellos que lo han seguido fuera de los muros de Jabes de Galaad.

No obstante, Abddon, rey de Zin, desea aplastar a su rival Aquis en la lucha por el control sobre los Pueblos del Mar, enemigos de Egipto venidos del norte y que han logrado mezclarse con otras poblaciones hostiles a los egipcios y restos de reinos colindantes. Filistea, Israel y Zin se verán inmersos en una lucha de voluntades para triunfar y dominar los vastos territorios, aunque ninguno cuenta con la intervención de la hija del fallecido rey Saúl, Mical, para alzar en el trono a su hermano pequeño Isboset, ni con la ayuda de una profetisa del reino, Tamar de Efraín, que tiene un motivo oculto y poderoso para impedir que el propio Isboset sea nombrado heredero del trono de Israel.

La guerra por el control ha comenzado.

LINK DE LA EDITORIAL
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No sé muy bien como empezar a hablar de este libro. En general, tengo sentimientos encontrados y, aunque he dejado pasar toda una noche para pensar en él, no tengo una opinión clara hacia lo que he leído, por eso, creo que la puntuación tampoco es realmente la correcta. 

Reinos de Arena es una novela claramente histórica. Lo aclaro, porque incluso yo misma, mientras leía, llegué a catalogarla como una novela romántica, ya que el romance tiene un peso considerable en el libro. No obstante, tal y como se puede leer en su sinopsis, nos encontramos entre el reino de Filistea, Zin y Judá en el año 1010 a.C, en plena lucha por la conquista del reino de Israel. Aquis de Gat, Abddon y David de Isaí pugnan por conquistar la corona sin importar el precio o las consecuencias que ello conlleve. Pero, no serán los únicos implicados, otros muchos personajes se verán envueltos en la trama y serán cruciales en la ventaja o desventaja de cada bando. Así que, no solo asistiremos a guerras, conspiraciones y secretos de Estado, también habrá romance, hechicería, revelaciones, dones divinos e incluso espíritus. 

Ahora bien, aunque la premisa pinta de maravilla, no he encontrado todo lo que esperaba: los capítulos son cortos, pero el lenguaje es tan formal que no se lee demasiado rápido. No he llegado a conectar con ningún personaje porque muestran personalidades muy distantes y no poseen toda la profundidad que podrían hacer que el lector se identifique con ellos. Al final, solo una de todas las tramas que encontramos en el libro (romance, lucha por el trono, lazos familiares, etc.) queda cerrada, así que no me sorprendería encontrar una continuación de la novela, pero, deja un sabor agridulce, ya que el final es demasiado abierto para mi gusto. Y lo que más me ha provocado esta incertidumbre de cómo reseñar y puntuar la novela, es que no he entendido el propósito de la historia. No sé qué quería transmitir o contar la autora, no he entendido porqué ocurrían ciertas escenas que parecían no tener relación con lo demás ni un fin determinado en la trama. Sigo sin tener muy claro de qué trata el libro en realidad. 

Pero, ¿me ha gustado? Pues lo cierto es que sí. La ambientación es fascinante, mientras lees, te imaginas paseando entre las dunas del desierto, los palacios filisteos e israelitas, tumbada en un jergón tomando vino especiado y contemplando exóticas plantas traídas desde Egipto. El mismo lenguaje formal del que antes hablaba, aunque lo haga lento, es tan elegante que hace de la lectura un placer. Las descripciones de las escenas, los lugares e incluso de los alimentos son bellísimas. Por otro lado, la trama hace constantes referencias a las leyendas bíblicas que todos conocemos: Sansón, David y Goliat, las tablas de la Ley, el Arca de la Alianza, etc. Pero, sin duda, respecto a este punto, me ha gustado mucho la nota de la autora, donde nos explica un poco más el porqué ha utilizado estas historias y a sus personajes (aunque otros son ficticios), que me parece muy interesante. Sobra decir que el libro está increíblemente bien documentado y es una delicia leerlo.


2 comentarios:

  1. ¡Hola!
    No soy muy fan de la novela histórica aunque también tenga romance, así que no creo que llegase a disfrutarlo.
    Me alegro de que esté bien ambientado.
    Besitos :)

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    Respuestas
    1. A mí, por el contrario, me gusta más la novela histórica que de romance, aunque las disfruto por igual. ¡Gracias por leerme!

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